Hay días de muchas preguntas y pocas respuestas, existen noches en las que no tendrás más compañía que tus sollozos, mañanas en las que desearías no haber vuelto a despertar.
Horas en las que todo carece de sentido y duele hasta respirar.

Ya no importa si lo mereces o no, llegas al punto donde poco importa la justicia.

¿Pudo alguien haber atravesado este valle sin experimentar el extremo sufrimiento? Una más para el grupo de sin respuesta.

Quisiera dormir… no existe peor pesadilla que la que vivo con los ojos abiertos.

Necesito que alguien me prometa un respiro, una sonrisa, una rayo de sol o un poco de olvido. De pronto así tenga la fuerza suficiente para dar otro pasito, tal vez dos.

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